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Peace and Security
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La Europa que queremos se basa en la paz y el reconocimiento de la diversidad universal. Rechaza toda estrategia de dominación económica o militar y toda forma de racismo y chovinismo.

 

La Europa que queremos contribuye a la construcción de la justicia global: reconoce y valoriza las diferentes culturas e históricas en el marco de la igualdad de los derechos individuales y colectivos y el respeto de los derechos humanos universales. La Europa que queremos hunde sus raíces en el mestizaje al que contribuyen de forma especial las y los inmigrantes. Resulta inaceptable la violencia ejercida contra las y los inmigrantes en nombre de las fronteras institucionales.

 

La experiencia histórica colonial (interna y externa) de Europa, caracterizada por la dominación política y social, la rapiña de recursos, las guerras que han acarreado millones de víctimas, hace a Europa responsable de las condiciones económicas y sociales de la mayor parte del mundo; sobre todo del Sur, pero también de la Europa del Este.

 

El principio de solidaridad y respeto debe guiar las relaciones entre los países del espacio europeo y el resto de países. Europa, consciente del interés común, debe actuar para reafirmar los derechos sociales y económicos globales.

 

Europa apoya el derecho de los pueblos a decidir por ellos mismos las opciones económicas, sociales, culturales y medioambientales y se compromete en garantizar la soberanía de cada pueblo sobre sus recursos naturales y su medioambiente.

 

El derecho humano al desarrollo es inalienable, al igual que el resto de los derechos fundamentales. La Europa que queremos comparte la creación de un nuevo orden económico internacional que responda a esta exigencia y, en ese sentido, desarrolla una cooperación que tome en consideración la disparidad de condiciones y valore la necesidad de la igualdad de derechos.

 

La anulación de la deuda externa de los países pobres es una medida necesaria, elemental e inmediata.

 

Los acuerdos económicos deben tomar en consideración la aplicación recíproca de los derechos humanos según las normas y convenciones internacionales.

 

Europa apoya el proyecto de una tasa impositiva internacional sobre los movimientos de capital y se opone a su libre circulación. Apoya la creación de relaciones económicas regionales opuestas a las lógicas liberales.

 

La Europa que queremos rechaza la ley del “mercado libre” y la preeminencia del derecho “mercantil” que se deriva de él. El derecho internacional es único, válido tanto para los Estados como para las Instituciones financieras, económicas sociales y políticas internacionales. La Europa que queremos trabaja para integrar las actuales instituciones internacionales en el marco de la Organización de Naciones Unidas democrática y radicalmente reformada.

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